La Fundación Basket Zaragoza, con la colaboración de El Basket Es Vida, desarrolló esta acción realizando así una pequeña contribución a un territorio en el que los más pequeños viven los momentos menos amables de sus vidas, decorando el espacio donde se encuentran las consultas de cuidados paliativos pediátricos, salud mental infanto- juvenil, neurofisiología , neuropediatría y oncopediatría, además de urgencias PAC de Pediatría y Maternidad. Este lunes, las caras de sorpresa a primera hora han poblado la zona con los primeros visitantes.

Una iniciativa en la que también se han implicado solidariamente las firmas que han intervenido en la decoración: desde le impresión digital de los diseños y su instalación por Moldiber, la electricidad de Echemann y la pintura final de los graffiteros Barok, Buke y Bhur para darle el toque urbano al lugar.

Fernando Ramiro, responsable de la Fundación de Basket Zaragoza ha señalado su satisfacción por el resultado final en la primera visita con la nueva decoración. “Es una contribución de nuestro club y sus abonados en la que los protagonistas son los niños y niñas. Quizá será una granito de arena pero cualquier cosa que sirva para arrancarles una mirada de alegría o una sonrisa en este lugar, cumple nuestras expectativas ya”, señaló.

Por su parte, Alberto Béjar, cara y voz visible de la Asociación “El Basket es vida” quiso agradecer la ayuda y la labor de todas las personas implicadas en este proyecto: desde Carmen Sánchez al resto de personal del Hospital, a la Fundación Basket Zaragoza, Moldiber, Echeman y los graffiteros Barok, Buke y Bhur.